Embalse Convento Viejo: La vida después del agua

Martes, 06 Febrero 2018 00:00 Escrito por 

El Valle de Lolol vive un importante impulso en el desarrollo agrícola gracias a la posibilidad de riego que permite Convento Viejo. De extensiones de tierra de secano sin mayores potencialidades de producción, sus propietarios hoy cuentan con campos fértiles y productivos. Estas son las historias de éxito y crecimiento en la zona contadas por tres de sus propios agricultores.

 

Por Dante Cornejo F. | fotografía Patricio Chandia M., Claudia Maturana N.

 

 

Durante décadas, los agricultores del Valle de Lolol vieron limitada su producción debido a la escasez de agua en la zona. Sus faenas estaban condicionadas al clima y eso frenaba el desarrollo agrícola y económico de las comunidades. El paisaje mismo también era distinto, con postales donde quedaba en evidencia la carencia de este elemento. Hoy el escenario ha cambiado totalmente con la llegada del agua proveniente del Embalse Convento Viejo, gracias a este recurso, quienes trabajan la tierra han contado con un importante estímulo para conseguir un desarrollo inédito y se entusiasman con todo el potencial que pueden obtener en sus hectáreas. 

 

"Si te colocas virtualmente hace 35 años y circulas por el camino, entonces de tierra, que une La Lajuela con San Pedro de Alcántara y que cruza todo Lolol, encontrabas, con suerte unas pocas viñas de secano, cultivos de trigo y chícharos, y muy extensos campos de pastoreo de ovejas principalmente, llenos de espinos. Si haces hoy el mismo recorrido, encontrarás extensos campos de cultivos de frutales, parrones de uva, viñas viníferas, ciruelas, duraznos, cerezos, nogales, almendros, olivos, por mencionar algunos", relata Pedro Vial, quien cuenta con una pequeña sociedad agrícola en la zona de Nerquihue. 

 

 

“Es una maravilla Convento Viejo porque antes no teníamos casi nada de agua y ahora sobra el agua. He sido testigo del cambio que se ha dado en la zona”

 

El Embalse Convento Viejo comenzó a ser construido durante la década de los 70’ y responde a un viejo anhelo de la provincia de levantar una estructura que ayudara a regar los principales valles de Colchagua. Cuenta con una capacidad total de 237 millones de metros cúbicos y se abastece de las aguas del Estero Chimbarongo y del canal Teno - Chimbarongo. Es considerado una de las obras de ingeniería más importantes de la Región de O´Higgins y también se ha convertido en un interesante atractivo turístico. A partir del 2004, es administrado por la Sociedad Concesionaria Embalse Convento Viejo que ofrece servicios de almacenamiento y entrega de agua. 

 

“Los agricultores del valle son los que realmente sienten el impacto positivo del proyecto y los cambios que tienen hoy en sus campos. El beneficio es inmenso, ellos saben que tendrán seguridad de riego al abastecerse desde el embalse, ya no se requieren grandes tranques para captar agua en invierno ni construir nuevos pozos”, explica José Antonio Aldunate, ingeniero y gerente comercial de la Concesionaria. 

 

Para la construcción del embalse y su puesta en funcionamiento ha resultado determinante la asociación público-privado, lo que según el profesional, podría estimular otras edificaciones de este tipo. “Esperamos que la opinión de los agricultores beneficiados por el embalse Convento Viejo sea determinante en que esto se replique y se aproveche el potencial agrícola de otros valles en Chile que tienen el clima y la gente, y solamente necesitan el agua para desarrollarse”, añade el gerente comercial.

 

Ahora sobra el agua

 

La ilusión también crece para aquellas personas que recibirán el beneficio durante este año, como es el caso de Salvador Correa, propietario de un campo en el sector de Santa Teresa de Quiahue. Para él, el fomento al riego que promueve el embalse significará un cambio radical y un estímulo importante en el ámbito laboral. “Me va a cambiar la vida totalmente, es una maravilla Convento Viejo porque antes no teníamos casi nada de agua y ahora sobra el agua. He sido testigo del cambio que se ha dado en la zona, se están plantando todos los campos que antes eran dedicados a otras cosas, como la ganadería”, afirma.

 

Los agricultores señalan que la relación con la Concesionaria ha sido estrecha y siempre ha estado cerca para ofrecerles asistencia y ayuda. Esta cercanía ha resultado fundamental para aquellos que postulan a algún fondo, subvención o a la Comisión Nacional de Riego, como nos comenta Andrés Caballero, quien también es dueño de un predio agrícola. “Ellos nos asesoran y nos dan a conocer las herramientas que existen disponibles, sobre todo en temas técnicos, ayudándonos también con otros casos para entender la dimensión de esto. Ahora va mejorando mucho la velocidad de los proyectos, y con bastantes beneficios. Nuestro campo partió muy chiquitito y esperamos que siga creciendo. Convento Viejo lo va a activar todo; es un beneficio para la comunidad entera, es un súper buen desarrollo. Todos ganamos”, explica.

 

Así cambia la vida en el Valle de Lolol tras la llegada del agua proveniente del Embalse Convento Viejo. La zona ha vivido un importante resurgimiento y eso se ha hecho sentir en distintos ámbitos, no sólo en la agricultura o en la economía, lo que ilusiona a los habitantes de estas comunidades con un mejor y merecido porvenir.