Las causas de Brunetti

Martes, 06 Febrero 2018 00:00 Escrito por 

El actor argentino, no sólo es el galán de teleseries que roba suspiros en las televidentes. Además de ocuparse de su carrera profesional, el talentoso intérprete de cine y teatro, también defiende causas con vigor, entre ellas, los derechos de las minorías y la tenencia responsable de las mascotas.

 

por Camila Guerra G. | fotografía Claudia Maturana N.

 

 

Para la sesión fotográfica de esta entrevista, nos citamos con Paulo Brunetti en la comuna de Ñuñoa, donde se ubican los estudios de Mega. Fuera del set, viste un look más casual que el galán de ojos verdes de la pantalla chica. Sin embargo, sigue siendo innegable su atractivo, ese que, como vemos en nuestro encuentro, le permiten robar más de un suspiro.

 

En la vereda contigua al acceso del canal y ajenos a los altos decibeles que emiten las bocinas y los motores de las micros que transitan por Avenida Vicuña Mackenna, podemos observar un grupo de personas. Esperan a sus actores favoritos, para tomarse selfies. Lo logran en el caso de Brunetti. 

 

El talento de este artista –nacido en la localidad patagónica de Puerto Deseado y criado en Río Gallegos– es reconocido por su público y el medio. Lo han llamado para interpretar importantes roles en destacados films. Entre ellos, blockbusters como “Sin Filtro”, “Qué pena tu Familia” y “No”. En teatro, también cuenta con una trayectoria fecunda. Entre sus obras se pueden mencionar “Divorciados”, “La Vida es Sueño” y “Lejana Tierra Mía”, por la cual obtuvo galardones. Sus participaciones además han sido protagónicas en teleseries como “Soltera otra Vez”, “Lola” y “Preciosas”, donde interpretó al recordado fiscal. Ahora prepara su rol para la próxima nocturna de Mega, llamada “Las Memorias de Nora”, que se estrena una vez finalizada “Perdona Nuestros Pecados”. 

 

A comienzos del 2017 dejó Canal 13 –su casa televisiva por años–para incorporarse a la estación del Grupo Bethia. Aunque no puede adelantar mayores detalles de su nueva producción, Paulo asegura que “la Quena Rencoret (líder del Área Dramática de Mega) tiene la habilidad de lograr que el televidente se vea reflejado en una historia, un problema o un personaje y ésta no será la excepción”, explica. 

 

El actor ya estudió su papel y se ha interiorizado de los libretos. Esta vez encarnará a un chileno, rol que desde hace tiempo quería interpretar. Brunetti se confiesa ansioso con el nuevo proyecto. “Es un gran desafío y una linda responsabilidad estar en una estación que está apostando por uno, además saldremos al aire después de terminada una teleserie que ha marcado récords de audiencia”, expresa.

 

Desde fines del año pasado, comenzó el rodaje de la producción que contará con un gran elenco. Entre ellos estarán Gabriela Hernández, Héctor Noguera, Sigrid Alegría, Luz Valdivieso, Daniela Ramírez y Álvaro Morales. Según han informado diversos medios, la próxima teleserie de Mega, abordará el tema del alzhéimer.

 

SUS CAUSAS Y SUS ORÍGENES

 

Para el desarrollo de esta entrevista, nos trasladamos con Paulo al Emporio La Rosa, ubicado en el Parque Forestal de Santiago. Ahí, algunas mujeres no paran de mirarlo y regalarle coquetas sonrisas. Es justamente en ese espacio, donde aprovechamos de conocer las causas que lo motivan, sus intereses, opiniones y reflexiones. Nuestro afán es saber más de la persona que está detrás del artista, y él, generoso, acepta. 

Los actores suelen manifestar sus opiniones, ¿cuál es la tuya sobre el sistema político argentino?

-Es una cosa de locos, porque en mi país, parecemos los maestros de la corrupción mundial. Hemos tenido gobiernos nefastos en Argentina. Creo que cualquier persona que gobierna y roba un peso, ya es ladrón. Eso a mí me indigna. Los del gobierno anterior, ya no saben dónde esconder la plata, por suerte están cayendo todos. 

 

Además de actuar, has apoyado iniciativas sociales, entre ellas, participaste en un video del Movilh.

-Soy muy activista en el tema de las minorías. Amo Chile, pero aún existen personas que tienen resistencia a los que venimos de fuera, a las minorías en general. 

Nosotros en Argentina también tuvimos una dictadura, pero salimos y quedó atrás. Acá todavía hay vestigios. Afortunadamente, las nuevas generaciones vienen cambiadas, con la mente un poco más abierta, pero hay gente que sigue con muchos prejuicios. Por eso participo. Donde pueda dar una mano, lo voy a hacer. He participado en marchas de Iguales y del Movilh, porque creo que hay que ayudar a que entendamos que todas las personas tienen los mismos derechos.

 

¿Cómo eliges tus causas?

-Siempre estoy disponible para colaborar en causas sociales, pero si hay marchas en las que no necesariamente comparto del todo y me piden ayuda, les digo que prefiero no asistir. Siempre me han comprendido. Por ejemplo, en el tema de la marihuana, yo no estoy tan abierto y quienes han organizado esas manifestaciones, han respetado mi posición.

 

 

¿Has participado en otras causas?

-Sí, la tenencia responsable de mascotas, que para mí es muy importante. Me ha tocado rescatar perros de la calle, los he llevado al veterinario y he tenido algunos en mi casa, hasta encontrar a alguien que los adopte. A mí me hace bien colaborar con fundaciones que se preocupan de ellos. Es un tema al que nadie puede estar indiferente.

 

¿De dónde viene el amor por las mascotas? 

-De mi casa, en la Patagonia. De chiquito, siempre tuve perro. Recuerdo que tenía uno llamado Nico. Entre todos mis hermanos, el que más lo cuidaba era yo. Una vez, mis papás me llamaron para decirme que habían regalado a ese perro, porque una persona lo necesitaba para su campo. Les colgué el teléfono, no lo podía creer. Y ahora que soy adulto, lo entiendo. 

Mis perros son parte de mi familia. Yo nunca estoy aburrido en casa, porque siempre tengo su compañía. El amor por las mascotas, es algo que compartimos con todos mis hermanos. 

 

¿Cómo te influye ser patagónico?

-El que es patagónico, es distinto. Yo siempre digo que primero soy patagónico y luego argentino. Por mis orígenes, tengo una conexión muy fuerte con la tierra, con lo ancestral y eso lo sigo manteniendo. Voy a la Patagonia a ver a mi familia y aprovecho de limpiarme. Me entrega calma. En una de mis visitas, mi Papá estaba esperándome, acompañado de mis cinco hermanos y mis sobrinos. Éramos 23 disfrutando de un asado de cordero, esos encuentros familiares me revitalizan, me energizan; sirven para cargar las pilas. 

Tu Twitter dice que disfrutas del vino, ¿tienes alguno favorito? 

-A mis amigos argentinos siempre les digo que vengan a Chile a probar vinos. Aquí hay vinos maravillosos. Soy de Cabernet Sauvignon, es mi favorito para acompañar mis comidas. Pero desde que estoy en Chile, me he dado el gusto de tomar otras cepas. El Carmenere me encanta y también soy fan del Malbec, pero ese lo tomo más cuando voy a mí país.

En Argentina, el panorama son los asados, pero acá, yo como mucho pescados y mariscos, entonces cuento con la ocasión perfecta para degustar un buen vino blanco. Cuando preparo una comida, siempre tomo en cuenta al vino. A veces, para relajarme, me siento en mi sofá y me tomo una copa, a mirar una película. 

 

Tu amor por la actuación te llevó a trabajar en cine, teatro y TV. ¿Cómo logras equilibrar esas plataformas?

-Cuando hago televisión, trato de no meterme en ningún proyecto de teatro o de cine, porque los horarios se cruzan. Una jornada laboral mía, podría comenzar a las siete de la mañana y si tengo función teatral, culminar pasadas las 23 horas. En las tablas, implica además trabajar los fines de semana. Estar corriendo perjudica tu performance, porque el instrumento de trabajo del actor es su cuerpo, que puede terminar desafinando. 

El teatro forma parte de mi vida, cuando me meto en una obra, me involucro a fondo. El teatro es un placer y si no me dan los tiempos, no tiene sentido hacerlo. 

 

Además de actuar, ¿para qué otras cosas reservas tiempo? 

-Cuando estoy libre, me gusta mucho viajar. Ahorro para poder hacerlo. Si uno tiene la posibilidad de conocer otras culturas, hay que aprovechar. Es muy bueno para el alma. Vengo llegando de un viaje maravilloso a Italia, país que desde hace mucho quería conocer. Después de la teleserie tengo planificado otro gran viaje. 

También me gusta el fútbol, las tertulias y los asados, los que suelo disfrutar en la comuna de Navidad, en la casa de un amigo. Ahí nos reunimos con un grupo de otros amigos para conversar y arreglar el mundo. Ahí suelo recordar aquellos asados patagónicos que tan bien prepara mi padre, vigilando por horas ese cordero al palo, que termina en la mesa de mi familia.